La esencia de la psicoterapia
breve consiste en diseñar una terapia eficaz, lo más ajustada
posible a las necesidades y problemas de la persona que acude a
consulta. En la primera sesión, se realiza una evaluación del
problema, aplicando además los test necesarios que permiten realizar un diagnóstico lo más
rápido y preciso posible. A continuación, se concretan los
objetivos terapéuticos y se exponen las técnicas más eficaces
para cada persona en particular.
En nuestra sesión inicial, se
dan los primeros pasos en este sentido.
Una terapia breve se desarrolla, generalmente, a lo largo de
tres meses, a razón de una sesión semanal, siempre teniendo en
cuenta los objetivos a lograr. La idea básica de la
psicoterapia breve es desarrollar un proceso terapéutico que se
sabe cuándo empieza y cuándo termina.
La experiencia enseña que con
este enfoque, al concretar desde el principio la duración
de la terapia – el paciente y el terapeuta tienen claro cuándo
empieza y cuándo termina- se establece un clima de terapia mucho
mejor y más eficaz, en función de los objetivos que se han
establecido.