GRAFOLOGÍA

 

 

La grafología es el estudio y análisis de la personalidad a través del grafismo.

Escribimos como nos sentimos y actuamos. No escribe igual la persona que se siente bien consigo misma y se relaciona bien con los demás,  actuando con aplomo, que aquélla que se siente incómoda e insegura.

Nuestros sentimientos se reflejan en nuestra escritura. No pronunciamos ni escribimos igual el nombre de una persona por la que sentimos amor que el de otra que sentimos antipatía o indiferencia.

La sexualidad se expresa en el conjunto de la escritura, y no únicamente en una letra en particular, como la g minúscula. El grado de salud o problemas sexuales, el grado de armonía en la pareja y su pronóstico, pueden ser analizados  grafológicamente.

Lo mismo podemos decir de otras características personales, como la imaginación, creatividad, etc.

Asimismo, las habilidades sociales pueden verse reflejadas en la escritura.

Otras muchas características personales: edad, estado de salud general, problemas emocionales, etc, pueden calibrarse a través del análisis de la escritura.

En determinadas letras se puede ver preferente, aunque no exclusivamente, ciertos aspectos de la personalidad, como la sexualidad, la agresividad, la imaginación, etc.

¿Para qué sirve la grafología?

Las aplicaciones de la grafología son muchas:

* En psicología clínica y en psiquiatría: Como excelente medio de psicodiagnóstico.

* En orientación matrimonial y de pareja: Constituye una excelente ayuda para determinar el grado de compatibilidad de caracteres y el pronóstico de la relación de pareja, investigando tanto los aspectos favorables como las áreas de conflicto.

* En Grafoterapia, Grafopatología, Investigación Histórica, Pedagogía y en Selección de Personal. En todas estas áreas, psicodiagnóstico y psicoterapia, investigación de personajes históricos, y su contribución al área de los RRHH, la Grafología ha demostrado ser una técnica de especial utilidad.

¿Qué documentos son necesarios para el análisis grafológico?

El documento ideal es una carta, escrita en una hoja en blanco, y firmada. En la escritura del texto se ve reflejado el yo social de la persona, en tanto que la firma expresa el yo íntimo, cómo es realmente. Debe ser escrita con el útil que se utilice con más frecuencia, sea pluma o bolígrafo. Lo mejor es contar con varios documentos y firmas para poder contrastarlos. Cuanto más material se aporte al análisis grafológico, mayor será su fiabilidad y validez. Otra posibilidad, muy interesante, es aportar escritos que abarquen toda la biografía del sujeto, debidamente fechados. De esta forma se puede elaborar una biografía psicografológica de gran utilidad, tanto para el grafólogo y el psicólogo clínico como para el propio interesado.

Grafoterapia: Consiste en la progresiva modificación de la escritura, aplicando las leyes grafológicas, con fines terapéuticos. Hay que tener en cuenta que en realidad no escribimos con la mano, sino con nuestro cerebro, por lo que la grafoterapia puede producir profundas modificaciones. La grafoterapia se revela especialmente útil en problemas de relación social, como la timidez, en problemas sexuales, estados de ansiedad y depresión no psicótica.

Grafopatología: Es el estudio de las enfermedades a través de la grafología. Determinadas enfermedades respiratorias, circulatorias, glandulares, nemológicas, etc, producen alteraciones en el grafismo. Sin embargo, son tanto más interesantes las contribuciones de la grafopatología al diagnóstico de los más variados trastornos psicológicos y psiquiátricos: fobias, neurosis obsesivo-compulsivas, estados depresivos, paranoia, esquizofrenia y otros.